<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Altres andalusos &#187; Cultura catalana</title>
	<atom:link href="http://www.altresandalusos.org/category/catalunya/culturacatalana/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.altresandalusos.org</link>
	<description>El Weblog dels Altres Andalusos</description>
	<lastBuildDate>Wed, 12 Oct 2011 10:17:17 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.2.1</generator>
		<item>
		<title>Breve reflexión a propósito del fin de la Fiesta en Catalunya y las leyes que dicen proteger a los toros, cuando lo que hacen es proteger al espectador. Per Manuel Delgado</title>
		<link>http://www.altresandalusos.org/2011/09/26/breve-reflexion-a-proposito-del-fin-de-la-fiesta-en-catalunya-y-las-leyes-que-dicen-proteger-a-los-toros-cuando-lo-que-hacen-es-proteger-al-espectador-per-manuel-delgado/</link>
		<comments>http://www.altresandalusos.org/2011/09/26/breve-reflexion-a-proposito-del-fin-de-la-fiesta-en-catalunya-y-las-leyes-que-dicen-proteger-a-los-toros-cuando-lo-que-hacen-es-proteger-al-espectador-per-manuel-delgado/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 26 Sep 2011 05:46:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Miguel Fernández</dc:creator>
				<category><![CDATA[Aportacions]]></category>
		<category><![CDATA[Catalunya]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura catalana]]></category>
		<category><![CDATA[destacat]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.altresandalusos.org/?p=878</guid>
		<description><![CDATA["Hoy, la defensa de los toros en Catalunya está en manos casi exclusivas de la extrema derecha y el ultranaiconalismo español, es decir del Partido Popular y de Ciutadans per Catalunya.
[...] Debería sonrojar escuchar a Pilar Rahola hacer su defensa de los animales, ella, entusiasta defensora de las brutales agresiones del ejército israelí contra la población civil palestina. Y Jesús Mosterin… Cómo conmueve su elogio al modelo civilizatorio británico, a cuyo imperio la humanidad tanto bienestar y conford le debe."]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div><img style="border-style: initial; border-color: initial;" title=" Jaquim Bernadó, &quot;El Noi de la Riereta&quot; al 1983" src="http://2.bp.blogspot.com/-9gAZ8oKx1QY/Tn8jbwbeQmI/AAAAAAAABdE/D4C2md4ADZw/s400/el-diestro-joaquin-bernardo-saludando-plaza-alberto-balderas-235x300.jpeg" alt="" width="235" height="300" />La fiesta de los toros fue para mí siempre un enigma cultural que traté, no sé si acertadamente, en lo que fue mi tesis de licenciatura, <em>De la muerte de un dios. La fiesta de los toros en el universo simbólico de la cultura popular </em>(Península, 1986).  Fue ese intriga la que me convirtió en alumno de Julian Pitt-Rivers en la Sorbona y la base de mi amistad con especialistas como Frédèric Saumade, Garry Marvin, Ginés Serrán Pagán… Guardo un gran recuerdo de las aventuras que supusieron organizar aquel seminario en la Menéndez y Pelayo con Mariano de la Cruz en el 85 y luego los dos Simposi sobre Bous i Tauromàquies de Catalunya que, con el apoyo del Departament de Cultura de la Generalitat, primero en Cardona en 1988 y luego en Olot al año siguiente, en que reunimos a estudiosos del asunto de un gran nivel intelectual: Néstor Luján, Ramón Triadó, Ricard Salvat, Alberto Cardín…</div>
<div>También la etapa de la revista <em>Taurología</em>, la discusión en sus páginas con Enrique Gil Calvo a propósito de si la fiesta de los toros eran católicos o protestantes. Sin olvidar la lucha contra la ley 3/87, que prohibió los corre-bous cruentos en las comarcas de l’Ebre i las de Ponent, però también en otra de la lo que algunos todavía llaman “la Catalunya catalana”, como la Garrotxa, el Bagès o la Selva. Era un momento en que había corre-bous en Barcelona capital, en la Taxonera, en el Raval, en Vallvidrera, y hasta en mi barrio, en Fort Pienc. No fui nunca propiamente un aficionado –pero si un “interesado”–, lo que me llevó a la Monumental a ver sobre todo las corridas de Paco Ojeda. Recordaré siempre en particular la despedida de los ruedos de aquel gran torero catalán que fue Jaquim Bernadó, “El noi de la Riereta”, en concreto ayer hizo 28 años, el 24 de septiembre de 1983. La fotografía de la entrada es suya y la he tomado de la página <a href="http://www.vadebraus.com/">http://www.vadebraus.com/</a>. El año 1991 la Associació de Penyes Taurines de Catalunya me hacía gala de la medalla al mérito taurino de la temporada.</div>
<div>Es curioso, pero con todo ese bagaje, contemplo la polémica en torno al fin de la Fiesta en Catalunya con una distancia absoluta y sin ningún ánimo de participar en ella. Por supuesto que ni en broma aparecer apoyando una causa por la que tanto quise hacer hace años, que es la de la tradición taurina catalana, de una fiesta que formó parte de la cultura obrera y urbana de Barcelona durante décadas. Hoy, la defensa de los toros en Catalunya está en manos casi exclusivas de la extrema derecha y el ultranaiconalismo español, es decir del Partido Popular y de Ciutadans per Catalunya.</div>
<div>Con todo, en algún lugar debería expresar el asco que me merecen las posturas presuntamente “animalistas”. No sé cómo se puede negar que el descrédito de los toros por parte de los partidos nacionalistas, aunque no lo expliciten, se fundamenta en la convicción de que esa fiesta es propia de “pueblos incivilizados”, lo que ya de por si es un argumento racista, en tanto supone que en algún lugar del mundo existen pueblos que no son civilizados. Pero es que, además, debemos estar a la altura de lo que, aunque no se confiese, siempre es la certeza de que nosotros, los catalanes, estamos un escalón evolutivo por encima del resto de pueblos ibéricos, se quiera o no todavía distantes del nuestro más elevado grado de cultura. Los toros, en efecto, es una fiesta bárbara, salvaje, propia acaso de los españoles, pero no de nosotros, que tenemos la grave responsabilidad de estar a la altura de nuestra propia superioridad civilizatoria.</div>
<div>En cuanto a Iniciativa per Catalunya está en su línea de pusilanimidad y buenrollismo pequeñoburgués, afectado, postizo…, fofo.</div>
<blockquote>
<div>Esa es la clave: somos una cultura superior y nadie se puede imaginar lo que cuesta ser modesto cuando uno es el mejor. Que gracia. Debería sonrojar escuchar a Pilar Rahola hacer su defensa de los animales, ella, entusiasta defensora de las brutales agresiones del ejército israelí contra la población civil palestina. Y Jesús Mosterin… Cómo conmueve su elogio al modelo civilizatorio británico, a cuyo imperio la humanidad tanto bienestar y conford le debe.</div>
</blockquote>
<div>¡Que paradoja! La abominación de la fiesta de los toros se lleva a cabo en nombre un progreso que conduce a una civilización, la nuestra, que ha prohibido los toros, pero que es directa responsable de la destrucción de decenas de especies animales y su hábitat natural y que suprime la muerte ritual de animales, al tiempo que practica sistemáticamente su sacrificio industrial y en masa.</div>
<div>He ahí, en eso último, la clave. La prohibición en toda Europa de la muerte pública de las bestias, que llevó a prohibir, a lo largo del XIX y hasta ahora mismo, infinidad de fiestas populares centradas en el muerte de animales –y que en Catalunya tiene expresiones que no se recuerdan estos días: la de la prohibición desde 1987 de la matança del porc o de los corderos por parte de la comunidad islámica–, no respondió a la voluntad de proteger a los animales. Los toros, los corderos y los cerdos continuaron y continuarán muriendo de forma atroz y sórdida en los mataderos. Lo que se hizo fue contribuir por esa vía a lo que ya estaba siendo una creciente clandestinización de la muerte animal, es decir el escamoteamiento del origen de la carne que se consume. Lo que escandalizaba y vuelve a escandalizar ahora no es que un animal padezca, sufra y muera de manera terrible, sino QUE SE VEA. Es la apoteosis del principio hipócrita por excelencia: “Ojos que no ven, corazón que no siente”.</div>
<div>En una palabra, la gloriosa ley que aprobó el Parlament de Catalunya prohibiendo los toros parecía concebida para proteger a unos animales de un tormento que continuarán sufriendo, mucho más tiernos y jóvenes además. A quien se protegía era a usted y a mí de ver que es de cadáveres de los que nos alimentamos. Ese toro que ya no verá morir será, a partir de oro, ese ternero embasado que recogerá del refrigerador del supermercado. Comerá, como hasta ahora, carne sin ojos.</div>
<div style="text-align: right;">Manuel Delgado</div>
<div>
<h3><a href="http://manueldelgadoruiz.blogspot.com/2011/09/breve-reflexion-proposito-del-fin-de-la.html" target="_blank">Font</a></h3>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.altresandalusos.org/2011/09/26/breve-reflexion-a-proposito-del-fin-de-la-fiesta-en-catalunya-y-las-leyes-que-dicen-proteger-a-los-toros-cuando-lo-que-hacen-es-proteger-al-espectador-per-manuel-delgado/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La Feria de Abril torna envoltada de polèmica</title>
		<link>http://www.altresandalusos.org/2011/04/19/815/</link>
		<comments>http://www.altresandalusos.org/2011/04/19/815/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 19 Apr 2011 09:49:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Moya Bienve</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura catalana]]></category>
		<category><![CDATA[FECAC]]></category>
		<category><![CDATA[Fira d'Abril]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.altresandalusos.org/?p=815</guid>
		<description><![CDATA[Algunes entitats critiquen que l&#8217;esdeveniment s&#8217;ha convertit en una activitat privada Els vestits de gitana, la rumba, el flamenc, els finos i el peixet fregit tornen al Fòrum del 29 d&#8217;abril al 8 de maig. La 40a edició de la Feria de Abril de Catalunya, un any més, compta amb un gran suport econòmic i [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h1><a rel="attachment wp-att-817" href="http://www.altresandalusos.org/2011/04/19/815/baile-flamenco_-3/"><img class="aligncenter size-medium wp-image-817 alignleft" title="Baile Flamenco_" src="http://www.altresandalusos.org/wp-content/uploads/2011/04/Baile-Flamenco_1-300x186.jpg" alt="" width="300" height="186" /></a>Algunes entitats critiquen que l&#8217;esdeveniment s&#8217;ha convertit en una activitat privada</h1>
<p>Els vestits de gitana, la rumba, el flamenc, els <em>finos</em> i el peixet fregit tornen al Fòrum del 29 d&#8217;abril al 8 de maig. La 40a edició de la Feria de Abril de Catalunya, un any més, compta amb un gran suport econòmic i logístic de totes les administracions, però també arriba amb les crítiques d&#8217;alguns partits polítics i d&#8217;algunes entitats que creuen que el model actual de Feria ha perdut el seu sentit.</p>
<p>Les veus contràries consideren que la Feria de Abril és només una festa privada, que està molt lluny de ser una trobada cultural i que no afavoreix en cap cas la integració. Però completament aliena a la polèmica, la Feria continua endavant amb el mateix model que tant s&#8217;ha qüestionat i amb un esforç molt gran per part de totes les administracions. Enguany, tot i estar en plena crisi, el pressupost serà superior al 230.000 euros. Per Lluís Cabrera, la Feria s&#8217;ha convertit en un negoci i ha perdut el seu sentit</p>
<p><strong>Cost i subvencions. </strong>El president de la Federació d&#8217;Entitats Culturals Andaluses a Catalunya (FECAC), Francisco García Prieto, va defensar que ha de ser així i va assegurar que es tracta de &#8220;l&#8217;esdeveniment més gran que es fa a tot Catalunya&#8221;. <strong></strong></p>
<p>Però no tothom coincideix amb García Prieto. El grup municipal d&#8217;ERC fa anys que mira els comptes amb lupa i que critica que l&#8217;Ajuntament doni &#8220;un tracte de favor&#8221; a aquest esdeveniment. &#8220;Es tracta d&#8217;una clara privatització de l&#8217;espai públic&#8221;, va dir la regidora independentista Ester Capella, que va denunciar l&#8217;enorme poder que s&#8217;ha cedit a la FECAC, l&#8217;associació que s&#8217;encarrega de gestionar les generoses subvencions, de cobrar el preu que vol als firaires per ocupar una parcel·la del Fòrum i de negociar amb les empreses distribuïdores.</p>
<p><strong>El pressupost de la iniciativa serà superior als 230.000 euros                      </strong></p>
<p>En aquest sentit, Capella va recordar que García Prieto ha estat denunciat i condemnat per incomplir contractes firmats amb proveïdors de la Feria, als quals ha hagut de compensar econòmicament. El president d&#8217;Altres Andalusos, Lluís Cabrera, també és una veu de les crítiques. Des del seu punt de vista, la Feria hauria de funcionar sense subvencions i hauria de tenir &#8220;música en directe&#8221; i una vocació més cultural. Amb el pas dels anys, segons Cabrera, la Feria s&#8217;ha convertit en &#8220;només un negoci&#8221; i ha perdut el seu sentit.</p>
<h3>Llatins i magribins</h3>
<p>En els darrers anys, la Feria s&#8217;ha obert al col·lectiu llatinoamericà i també al magribí, però aquest canvi ha generat també algunes polèmiques. García Prieto va explicar que ha decidit limitar la presència dels establiments de persones d&#8217;aquests orígens perquè hi ha el risc &#8220;que la Feria perdi el seu esperit original&#8221;. De manera que, de les dues entitats àrabs que volien tenir presència a la Feria, només se n&#8217;acceptarà una.</p>
<p>El president de l&#8217;associació Amics del Poble Marroquí, Mohamed Alami, va treure ferro a la limitació. De fet, va explicar a <em>Públic </em>que no té cap sentit instal·lar una haima a la Feria perquè es tracta d&#8217;un esdeveniment que &#8220;no té res a veure amb la cultura&#8221;. &#8220;Tindria sentit per mostrar la diversitat però la Feria només vol fer negoci&#8221;, va criticar.</p>
<p>Pel que fa a la presència llatinoamericana, García Prie­to va dir que reduirà un 80% el nombre de casetes que oferien <em>mojitos</em> i balls tropicals. Un dels que no hi serà és l&#8217;entitat Fedelatina, segons va explicar Javier García Bonomi, el seu president. Bonomi va lamentar no poder participar en aquesta edició i va assegurar que l&#8217;absència s&#8217;explica perquè no poden pagar la parcel·la.</p>
<p>García Prieto va detallar que les entitats que no formen part de la FECAC han de pagar un 30% més aproximadament per poder ocupar un espai a la Feria. Una festa que per celebrar els 40 anys llueix un cartell dissenyat per Custo.</p>
<p><strong>Jordi Mumbrú. Público 18/ 4/ 2011</strong></p>
<p> <a rel="attachment wp-att-816" href="http://www.altresandalusos.org/2011/04/19/815/baile-flamenco_-2/"><img class="aligncenter size-medium wp-image-816" title="Baile Flamenco_" src="http://www.altresandalusos.org/wp-content/uploads/2011/04/Baile-Flamenco_-300x186.jpg" alt="" width="300" height="186" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.altresandalusos.org/2011/04/19/815/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Ens la volen retallar (la cultura, eh!)</title>
		<link>http://www.altresandalusos.org/2011/04/05/ens-la-volen-retallar-la-cultura-eh/</link>
		<comments>http://www.altresandalusos.org/2011/04/05/ens-la-volen-retallar-la-cultura-eh/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 05 Apr 2011 17:14:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Moya Bienve</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura catalana]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.altresandalusos.org/?p=766</guid>
		<description><![CDATA[Ens retallaran la cultura! Suposo que aquest crit d’alarma ha de traduir-se en què el govern del país, i els municipals, estan decidits a cisar una part del pressupost que, fins avui, han dedicat a recolzar la creativitat i l’activitat cultural. Per sort, no crec que els governs encara tinguin la capacitat de “retallar la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a rel="attachment wp-att-767" href="http://www.altresandalusos.org/2011/04/05/ens-la-volen-retallar-la-cultura-eh/estisores/"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-767" title="estisores" src="http://www.altresandalusos.org/wp-content/uploads/2011/04/estisores-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" /></a>Ens retallaran la cultura! Suposo que aquest crit d’alarma ha de traduir-se en què el govern del país, i els municipals, estan decidits a cisar una part del pressupost que, fins avui, han dedicat a recolzar la creativitat i l’activitat cultural. Per sort, no crec que els governs encara tinguin la capacitat de “retallar la cultura”: allò que un elabora dia a dia quan surt al carrer i es relaciona amb la resta de la humanitat. Els governs, nacional, locals, han arribat a la conclusió que fins ara han dedicat un exagerat esforç econòmic a aquesta àrea de l’activitat ciutadana. Així que aprofitant que el Pisuerga passa per Valladolid (llegiu crisi) han decidit estalviar d’un sector (el món de la cultura) que ─segons s’ha deduït─ només mou un tant per cent molt baix de la població, i per tant un pot retallar els pressupostos en política cultural com es poden retallar uns quants volants d’un vestit de núvia; total qui trobarà a faltar uns volants de menys! Perquè és això, el que, fins avui, i amb comptades excepcions, ha esta la política cultural dels nostres governs: una qüestió de volants, de francesilles, o de retallades. Programes a llarg abast? programes d’integració de tota la societat a la cultura? <em>Connais pas</em>. Un exemple (entre cent): ¿què era més necessari, ara fa trenta anys, disposar d’un Teatre Nacional (amb majúscules, sisplau) “homologable” als de la resta de capitals europees, o posar en peu una xarxa de teatres municipals (amb les oportunes col·laboracions locals) on el teatre nacional (o sigui les companyies que treballen al país) fos una realitat diària? No dic que no tinguem el dret a posseir aquest Teatre Nacional. Es clar que hi tenim dret, però resulta que no teníem possibilitats de mantenir la xarxa de teatres locals (que conformarien un teatre nacional) i alhora un Teatre Nacional (amb majúscules, sisplau). Partíem d’on partíem, i el punt de partença eren quaranta anys d’incúria, i fins d’animositat. Però a l’hora d’emprendre una política cultural que partís de la realitat, es preferí partir del somni de la “Catalunya Gran”: Liceu, Teatre Nacional, Teatre Lliure, provincial&#8230; I ara, la crisi ens refrega pels morros que es va estirar més el braç que la màniga, o què es va invertir malament. I ara toca retallar. Per un cantó simplement retallar, i per l’altre proclamar: que «la cultura no és una despesa, és una inversió. La cultura és una font de riquesa econòmica i fa una important contribució al PIB». De què estem parlant, de la cultura o de la indústria cultural? Per assegurar que la indústria cultural és tot això que es diu a la frase anterior, caldria primer assegurar-nos que posseïm una base creativa i productiva prou sòlida per fer-ho realitat; i d’això caldria que se n’asseguressin tant els governs com els creadors.</p>
<p>Al món de la cultura popular i l’activitat festiva (base de tota activitat cultural, inclús de l’elit ─llegiu Brossa, visioneu Miro, Miralta, Barceló&#8230;─ ja fa temps que li arribà la retallada. I no és dolent, no, perquè la festa només té sentit cultural quan els celebrants se la paguen. Però, mantinc un dubte, un dubte que fa anys que m’acompanya: ¿les substancials subvencions que Diputació i Ajuntament de Barcelona i Generalitat de Catalunya, que dediquen cada any a patrocinar l’anomenada Feria d’Abril de Barcelona, celebració dedicada essencialment a gaudir de la ingesta de <em>finos</em> i <em>pescadito</em>, delectant-se amb els <em>hits</em> (el 90 per cent enllaunats) de la <em>canción española</em> (el flamenc hi és una rara avis), i el resultat econòmic dels quals repercuteixen en les caixes dels organitzadors, la FECAC; aquesta festa per trobar-se i fer-se uns <em>finos</em> (costum a recomanar), enguany també serà “ajudada” amb els pressupostos de les tres entitats? ¿O es decidirà que <em>finos</em> , <em>pescaditos</em> i <em>hits</em>, se’ls pagui qui els consumeixi, i que si resulten massa cars reclamin a qui se’n lucra? Aquestes tres entitats “ajudadores” ja tenen preparades les estisores en proporció convenient?</p>
<p><strong>Bienve Moya al Punt</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.altresandalusos.org/2011/04/05/ens-la-volen-retallar-la-cultura-eh/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Qüestions de cultura, qüestió de cultures</title>
		<link>http://www.altresandalusos.org/2010/11/20/questions-de-cultura-questio-de-cultures/</link>
		<comments>http://www.altresandalusos.org/2010/11/20/questions-de-cultura-questio-de-cultures/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 20 Nov 2010 05:37:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Moya Bienve</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura catalana]]></category>
		<category><![CDATA[Immigració]]></category>
		<category><![CDATA[Integració]]></category>
		<category><![CDATA[llengua]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.altresandalusos.org/?p=628</guid>
		<description><![CDATA[VISTA PRÈVIA La cultura és el conjunt de valors, creences, conviccions, coneixements, manifestacions artístiques, tradicions, formes de vida i pautes de convivència a través de les quals una persona o un col·lectiu expressen la seva humanitat, interpreten la seva existència i es desenvolupen en la societat. Una concepte ampli, mutable i sobretot, divers, que ens [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><a rel="attachment wp-att-629" href="http://www.altresandalusos.org/2010/11/20/questions-de-cultura-questio-de-cultures/bienve/"></a><a rel="attachment wp-att-630" href="http://www.altresandalusos.org/2010/11/20/questions-de-cultura-questio-de-cultures/b17_rlm8074/"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-630" title="B17_RLM8074" src="http://www.altresandalusos.org/wp-content/uploads/2010/11/B17_RLM8074-150x125.jpg" alt="" width="150" height="125" /></a>VIST</em><em>A</em><em> PRÈVI</em><em>A</em><em> </em></p>
<p><em>La cultura és el conjunt de valors, creences, conviccions, coneixements, manifestacions artístiques, tradicions, formes de vida i pautes de convivència a través de les quals una persona o un col·lectiu expressen la seva humanitat, interpreten la seva existència i es desenvolupen en la societat. Una concepte ampli, mutable i sobretot, divers, que ens porta a preguntar-nos què és avui la cultura catalana i quin paper juga en el si de la nostra societat.</em></p>
<p><em> </em></p>
<p>Procuraré no entrar en una llarga exposició sobre el concepte cultura, el lector en deu tenir una idea prou ben feta. Però alguna cosa en diré per, si més no, justificar la tesi final de l’article. També procuraré deixar de banda tantes cites i referències com pugui, perquè, d’una part enfarfeguen, i per altre cantó, el lector sabrà adonar-se’n d’on s’extreuen les idees, teories i principis que s’aporten, no pretenc pas creure’m inèdit.</p>
<p>Per a una millor comprensió del text potser és interessant que el lector conegui que la meva experiència en l’estudi de la cultura parteix de l’observació i ús que principalment en fan les classes populars. És a aquestes manifestacions, i sobretot en la seva dinàmica social i festiva, que he dedicat en gran mesura la meva atenció. En la actualitat, puc observar que quan es parla de cultura popular<em> </em>solen fer-se dues lectures. L’una l’entén com un fenomen de cultura de masses (de multituds), comercial, doncs. L’altra, la llegeix, a grans traços, com cultura d’experiència immediatista (no comercial) de sectors populars. Tancarem aquí aquesta entradeta, però encara voldria deixar palès que avui, aquest dualisme pot observar-se no tants sols en la dita cultura popular, sinó en altres aspectes del món cultural, com per exemple en la literatura, i em refereixo al fenomen <em>bestseller</em> i una altra de minoritària feta per arribar més enllà de la tauleta de nit.</p>
<p><span id="more-628"></span></p>
<p>Val la pena anotar, encara que només sigui per recordar-ho, que la cultura no és matèria estàtica. Les seves manifestacions, les més extenses i les més succintes, s’han conformat en diversos moments o episodis històrics, i els mateixos principis tampoc han estat mai vàlids per sempre. Ni tants sols les grans lleis de les dites ciències exactes s’han mostrat immutables al llarg del temps. És l’home contemporani en cada etapa històrica el que conforma la cultura del seu temps, que potser caldria anomenar-la real<em> </em>(la que obra i procedeix), ja que de realitat (si exceptuem la metafísica) no sembla haver-n’hi d’altra que la que actua en un temps sempre present.</p>
<p>Cada etapa històrica diposita una nova capa de coneixements i teories sobre el substrat antic. A vegades aquesta capa recent pot alterar el substrat, modificant-lo o fins i tot menjar-se’l tot. Els investigadors, però, podran trobar els indicis de les capes antigues deglutides. Aleshores, aquests indicis poden influir, alterant la realitat del present. A vegades aquesta alteració pot ajudar a singularitzar el present, mentre que d&#8217;altres vegades, aquestes alteracions o interpretacions poden distorsionar-lo. Aquest seria el cas de les interpretacions del passat històric dels pobles: depèn de quin bàndol l’examina i recupera<em>, </em>afavoreix una tesi o una altra, fent-ne una la canònica i l&#8217;altra l&#8217;apòcrifa. Aquest exemple, i per desgràcia nostra, també és vàlid per la interpretació de la economia; teories que havien de regenerar la humanitat, resulten impracticables o castells de sorra. El passat segle ha hagut de suportar les més ambicioses i inviables d’aquestes teories presentades com a solucions finals.</p>
<p>El concepte cultura<em> </em>no és estàtic, ja s’ha dit, i encara més, tampoc és hegemònic: la cultura existeix fragmentada pels interessos de classes i sectors socials. Uns interessos que, sovint, es contraposen. Aquestes contraposicions resulten l’element dinàmic de la cultura. Un poble (i tampoc entrarem a teoritzar sobre aquest concepte ja que el lector té prou coneixements per no haver-lo d’importunar amb les mil enfadoses teories sobre la qüestió), un poble qualsevol, per la seva persistència en un territori, hereta coneixements i consuetuds generals acceptats per una majoria ¾sobre relacions socials i polítiques, sobre qüestions morals, ètiques i estètiques, mites i èpica¾ configurant un imaginari prou estens i variat per fer-lo servir d’intel·ligència amb la població que se’n sent hereva. A aquest cúmul d’informació, que heretarà a través, primer de la família i de l’escola, després dels ambients socials on es mogui, i posteriorment dels mitjans informatius ¾des de la literatura a la premsa i el contrast de parers amb la resta de la societat¾ l’individu encara hi afegirà la seva circumstància personal, caractereològica i ideològica. Tota aquesta informació esdevindrà el bagatge cultural personal d’un individu, que serà més o menys comú amb la resta de la població en funció de l’homogeneïtat dels mitjans informatius que posseeixi la societat on es mou: a més mitjans de difusió amb referents comuns (tradició, escola, oci cultural, imaginari&#8230;) correspondrà un món cultural més homogeni, compartit per més individus del poble; a uns mitjans amb informacions més fraccionades, amb referents més diversos i no coincidents, aquest món cultural també esdevindrà més heterogeni.</p>
<p>Abans de seguir, m’agradaria aclarir un parell de qüestions terminològiques. La primera és que utilitzo el terme homogeni sense valor positiu ni negatiu, només en el just valor etimològic igual, és a dir, com un subjecte “<em>c</em><em>onstituït de parts, </em>elements o individus de la mateixa natura o uniformement integrats”. I encara voldria que us fixéssiu en la part de la definició que he destacat, “<em>constituït de parts&#8230;”. </em>O sigui, i encara que pugui semblar paradoxal, hi ha homogeneïtat on hi han parts. La segona consideració és que quan escrit cultura popular o tradicional (donant als dos termes valor coincident), cal tenir en compte que no existeix cultura més universal que la popular. Totes les pràctiques culturals d’aquests ordre que hom assumirà com a locals o nacionals, seran alhora les més universals, les més fàcils de compartir, de cada una de les cultures locals i nacionals, singularitzant-les, alhora que les universalitza. Davant de qualsevol emplaçament senzill o extrem, l’home respon sempre amb paregudes reaccions: creacions psíquiques, ideològiques i lúdiques.</p>
<p>Partint d’aquest esquema, hem de fer notar que Catalunya (com altres territoris dels litorals mediterranis) presenta singularitats que potser caldria fer avinents. Els pobles residents en aquests territoris, a Catalunya també, han rebut periòdicament migracions, properes o llunyanes. Des de sempre, Catalunya ha estat una terra de pas, heretant tradicions i coneixements culturals de totes aquestes migracions. Però cada una d’aquestes poblacions litorals, quan han gaudit d’un temps de tranquil·litat històrica, han tingut la capacitat d’ordenar i assumir cadascuna de les experiències i aportacions dels migrants. Poques vegades hem vist tractada la realitat nacional catalana, ja des del segle XIX, com una nació de sang (a l’estil germànic), i si ho han fet, han estat sectors poc representatius de la societat. Sempre, o gairebé sempre, quan s’ha reflexionat sobre el poble català s’han argumentat molt més els motius de base cultural que no pas els llaços de sang. La referència més propera a nosaltres la tenim en el “és català qui viu i treballa a Catalunya”, frase afortunada, que malgrat poder-se matisar, encara avui és acceptada pel més ample ventall polític i social. I un exemple ben llunyà d’aquesta tesi la trobaren en la <em>Crònica</em> de Ramon Muntaner (1265-1336),<a href="http://www.altresandalusos.org/wp-admin/post-new.php#_ftn1">[1]</a> quan en referir-se a la fidelitat catalana de la recent conquerida Múrcia i als seus colons, no esmenta llaços de sang sinó que ho dedueix perquè “certs que tots aquells qui en la dita ciutat de Múrcia e en los davant dits llocs són vers catalans e parlen del bell catalanesc del món”</p>
<p><strong>Les migracions</strong></p>
<p>Les migracions d’aragonesos i persones del sud peninsular dels anys 1920, pot assegurar-se que cap els anys 1950 ja eren ben integrats. Els casaments mixtes entre arribats i residents havia estat un èxit, tant que les migracions de les dècades de 1950 i 1960 en els mateixos indrets, ja trobaren una sola comunitat de treballadors, als qual van anomenar “<em>catalanes</em>”, sense fer esment de si n’anomenaven Cazorla (que ja sonava Cassorla), Gámez (que ja sonava Gàmes) o Carbonell. Aquest és un fenomen poc estudiat, que jo, fill d’avi i pare emigrants de la dècada de 1920, i dins un ambient de classe treballadora, puc donar-ne fe, si més no en el meu entorn i el de la meva família, escampada per vàries poblacions de la que avui s’anomena àrea metropolitana.</p>
<p>També una majoria dels emigrants del sud espanyol dels anys 1960 van ser implicats en un procés semblant al de la dècada de 1920. Però la societat catalana d&#8217;aquells anys, que culturalment encara patia les conseqüències de la repressió postbèl·lica i l’exili, ja no era com l’anterior. La ràpida industrialització de l’economia catalana, sobretot a les àrees de Barcelona i la seva conurbació, combinada amb el sanguinari nacionalisme d’”<em>una grande y libre</em>” del franquisme, més una classe de “nous rics” abocada a l’especulació urbana, que, a més, al voltant dels anys 1950 i 1960 va veure nàixer mitjans de difusió com la televisió i l’ampliació de l’oci que li permetia l’adquisició, a base de treballar una infinitat d’hores extres, del 600, va fer que no fos possible integrar a tot el contingent de nouvinguts. Malgrat aquestes adverses circumstàncies, aquells emigrats dels anys 1960, per efecte del que s’ha anomenat l’ascensor social, avui, són un tant per cent gens menyspreable de la població que s’identifiquen com a catalans, sense enyorances de cap mena. Tots aquests catalans són els que a les enquestes forneixen els grups que es defineixen com a “només català”, “més català que espanyol”, o “tant català com espanyol”, o sigui la gran majoria que es dibuixa en els gràfics dels sondeigs d’opinió.</p>
<p><strong>De quin grau, o mena, de catalanitat parlem?</strong></p>
<p>No podem qüestionar que la societat catalana actual és una col·lectivitat socialment homogènia. Almenys ho és tant com pugui ser-ho qualsevol societat industrial actual dins del món occidental (en tot cas és de destacar que el conjunt de persones de diversos orígens que conviuen avui en el territori català no és pas més heterogeni que pugui ser-ho a l&#8217;Estat francès). Es dóna el cas, però, que quan l&#8217;assumpció civil de ciutadania catalana (els “només catalans”, els més “catalans que espanyols”, i els “tant catalans com espanyols”)<strong> </strong>se la pretén fer coincidir amb una altra noció, aparentment paral·lela, d’identitat cultural<em> </em>específicament catalana, es desencadena una complexa problemàtica. En definitiva, quan aquesta identitat civil de ciutadania ha d’aparellar-se amb la identificació cultural, observem que un cert nombre de persones (potser els que se situen entre els “més català que espanyol” i part dels de “tant català com espanyol”) no es reconeixen (o, atenció, no s’atreveixen a reconèixer-se) partícips d’una cultura catalana exclusiva (i jo afegiria tòpica), i reivindiquen altres referents de més a més. I si hi afegim l’ús de la llengua catalana com una característica més, aquest nombre que no la contempla com identitat específica creix encara més, sense deixar per això de seguir reivindicant la seva identitat civil catalana. És interessant fer notar que algunes de les persones que no gosen<em> </em><em>¾</em>més que no pas les que<em> </em>refusen reconèixer-se dipositaris d’una certa genuïnitat cultural catalana¾ ho fan comparant la seva situació cultural individual amb uns cànons que sovint no se’ls imposarien (ni ningú gosaria imposar-los-hi) per reconèixer-se de dretes, d’esquerres, permissius, autoritaris&#8230; Uns barems restrictius que sovint són més fills d’ideals arbitraris i xarons: “si els hi agraden més les sardanes que el flamenc o si celebren més el dia de Nadal que la nit de Nadal” i altres <em>frivolite</em> que bastants joves de quatre cognoms genuïns avui potser s’afirmarien més en la segona part de les qüestions. I atenció, aquests barems de catalanitat solen ser utilitzats tant per interessos espanyolistes com per mentalitats exclusivistes catalanesques.</p>
<p>És de destacar, per posar un exemple, com qualsevol persona que visqui a Granollers, Igualada o a qualsevol altra ciutat mitja ¾amb indiferència del grau d’identitat que presenti amb relació amb la llengua catalana o amb la cultura “genuïnament” catalana¾ no té cap recança en identificar-se com a granollerí, igualadí&#8230; Fins hi tot una part important d’aquestes persones sostindran un cert patriotisme local apuntalant una particular identitat amb activitats socioculturals que ells practiquin (com a protagonista actiu o com a seguidor). Però aquesta identitat evidentment civil de granollerí, per tant de català (ja que ningú posarà en dubte la catalanitat de Granollers), com ja hem dit, la veurem curiosament qüestionada a mesura que exigim compromís d’identificació cultural amb fenòmens d’àmbit nacional català: des dels costums familiars, el folklore festiu, la cultura literària, la llengua&#8230; en un <em>in crescendo</em> fins arribar al compromís polític. En definitiva, res que no succeeixi en altres societats nacionals europees.</p>
<p>D’aquí podríem concloure que les últimes immigracions d’espanyols del segle XX, ajudades per circumstàncies tant polítiques (política nacionalista espanyola i resposta tacticistes des de Catalunya per part dels partits, quan aquests han pogut exercir), com coincidents avenços tecnològics en l’àrea de les comunicacions, han conformat un estat d’opinió en la Catalunya de finals del segle XX i principis del XXI en la qual les persones que hi viuen tenen graus diferents d’autoreconeixement de la seva catalanitat (per tant de la seva personalitat cultural); diferents graus d’autoreconeixement que van des de la mera assumpció de la ciutadania civil catalana (referent gens menyspreable i massa sovint no tingut en compte), a la identificació d’aquesta ciutadania amb diversos matisos d’assumpció dels elements característics d’una cultura específicament catalana anteriors a l’arribada d’aquests corrents immigratoris espanyols (i entre aquests elements característics i en grau destacat hi ha la llengua catalana). No cal dubtar, però, que la identitat catalana, en menor o major grau és, encara avui, una evidencia, malgrat les circumstàncies negatives que han operat durant aquesta etapa de més de 50 anys. Per tant, caldria admetre que aquesta diversitat de graus d’assumpció de la catalanitat civil, cultural i política, per parts dels ciutadans catalans, és un fet evident: avui existeixen, sens dubte, uns ciutadans catalans de referències culturals especificament catalanes i de llengua catalana, i uns altres ciutadans catalans (ben conscients de la seva catalanitat civil) de referents culturals diversos (que el temps i les intervencions socials matisaran, o no) i de llengua no catalana (castellana i altres). Aquesta és la realitat, altra cosa és com li agradaria a cadascú que fos la realitat. Però podem, i jo crec que devem, preguntar-nos, és un estat concloent que cal acceptar-lo com a definitiu, i ¾com des d’una idea perversa intenten intervenir sectors espanyolistes¾ considerar a aquests ciutadans com a immigrants irredents espanyols (implícitament o explícitament) que es resistirien a acceptar la ciutadania (catalanitat) en totes les conseqüències, inclosa la nacional?</p>
<p>En tot cas, em sembla evident que ¾refusant una altra idea que pot esdevenir tan perversa com l’anterior¾ per part de Catalunya cal deixar de considerar d’una vegada i per totes aquests ciutadans que sense problemàtica es defineixen com a ciutadans civilment catalans, com uns “altres catalans”, terme<em> </em>que en alguns cercles no s’interpreta en el sentit que Paco Candel (1925-2007) li dóna,<a href="http://www.altresandalusos.org/wp-admin/post-new.php#_ftn2">[2]</a> sinó més aviat com una encoberta (i suïcida) intenció d’<em>apartheid </em>. I tot això a raó d’almenys tres qüestions que es poden plantejar d’una manera molt senzilla:</p>
<p>a) Quan de temps pot existir una societat que es reconegui catalana (civil, cultural i políticament) que presenti aquesta diversitat i graus d’identificació dels membres que se’n reclamen, sense plantejar-se desllorigadors i resolucions d’ordre polític?</p>
<p>b) Quan temps podrà continuar suportant la societat catalana (la que s’ha detallat) aquest debat, sense causar divisions profundes, potser irreparables, en el seu cos social?</p>
<p>c) Podria ser una bona estratègia ¾la qual ja s’ha llençat des d’algunes opinions¾, la d’assumir la qüestió identitària dins un debat més ampli que inclogui la consecució de drets democràtics pels ciutadans catalans (entre ells el dret a decidir el seu futur amb l&#8217;Estat espanyol), que encara no s’haurien aconseguit dins la imperfecta democràcia espanyola?</p>
<p>Un cop donem resposta adequada a aquestes qüestions podríem posar-nos a pensar en la propera onada d’immigrats de cultura oriental, de religió musulmana i estrat cultural agrari, que truca a la porta. O potser seria millor de no esperar i començar a treballar junt amb els que ja hi estan posats des de fa temps.</p>
<p><strong>A</strong><strong>punts d’actualitat</strong></p>
<p>En molts debats, en aquest també, és recorrent partir del supòsit que Catalunya ha estat sempre una terra de pas, que ha sabut assumir i transformar en pròpies les tradicions culturals que, al llarg dels segles, han anat contaminant i integrant-se dins la cultura preexistent en el territori (quedi ben clar que aquí el terme contaminar no posseeix cap valor pejoratiu, ben al contrari). A ulls d’avui sembla que s’ha determinat que va ser fàcil assimilar la cultura dels immigrats occitans del segles XVI i XVII; també ho ha estat (encara que molt poc advertida) la dels pescadors del litoral mediterrani, provençals, andalusos, murcians (no incloc els valencians per raons obvies) que des de sempre han atracat als ports catalans per acabar residint-hi. També va ser fàcil assumir la dels gitanos en èpoques reculades, un ampli sector dels quals, si més no en la llengua, han acabat confonent-se amb la resta de la població “autòctona”. Sobre aquestes qüestions és molt important valorar més bé la història del port de Barcelona (i altres del territori) i del dit barri xino des de finals del XIX fins ben entrada la dècada de 1950, per adonar-nos de la capacitat d’adaptació i d’absorció d’elements aparentment exògens que ha absorbit la cultura catalana.</p>
<p>Dic aparentment perquè aquest assumpte no sembla que s’hagi resolt satisfactòriament per a tothom i sovint, en confrontar cultura catalana des d’una òptica pairalistica amb una altra de menestral o de classes populars, s’ha donat per suposat que la primera era més genuïna que l’altra. A partir del supòsit de l’existència d’una cultura catalana més genuïna que una altra (encara que s’hagi pogut donar històricament al mateix temps i en el mateix territori), el terme contaminació, en aquest cas, si que ha estat observat en sentit pejoratiu. I personalment crec que l&#8217;opció de determinar genuïnitats ens ha fet més mal que bé. Ens hauríem de formular la pregunta de per què, per posar un exemple, s’han considerat més genuïnament catalanes les formes de l’Empordà, que les de la Terra Alta? Perquè els de la Terra Alta, per seguir amb l’exemple, posseeixen trets propers als aragonesos, és a dir, als hispans, i en canvi els primers s’apropen als carolingis, com ha dit algú? Serien més genuïns els diables de l’Arboç, que en la seva posada en escena hi podrem detectar una pregona forma pairal, que els diables de Bellvitge, on entre els seus membres no hi trobarem aquest pòsit? Contestem-nos-ho. Personalment, a mi sempre m’ha semblat curiós que quan es mencionen certs barris, en relació a la integració més o menys voluntària o recalcitrant dels seus veïns, ningú sembla caure en que aquests barris, suposadament recalcitrants, continuen coneixent-se amb els vells topònims de la terra. En canvi, sembla que ningú se n’adoni que a la mateixa Barcelona continuen existint barris antics immigrats que fins i tot van donar nom al lloc on vivien: La França xica, a Sants; Sant Martí de Provençals; la Múrcia Xica, en alguna població de l’àrea metropolitana. I d’aquells immigrants que fins van territorialitzar la seva presencia, avui, qui diria que no van integrar-se?</p>
<p>Paradoxalment, o potser no, a partir de la assumpció de la democràcia a l&#8217;Estat espanyol ¾que havia d’ajudar a desenvolupar-nos com una cultura normalitzada arreu d’Europa i el món¾ és quan ens ha estat més difícil integrar i assumir l’actitud cultural d’unes persones que, de la resta de l’Estat, venen a treballar i a instal·lar-se a Catalunya, però que ja no se senten immigrants. No se’n senten perquè un cert pensament ha determinat que immigrant és aquell que d’un país més pobre emigra cap a regions més riques, i per tant li és beneficiós assumir la cultura del país desenvolupat. El cas és que en la situació de l&#8217;Estat espanyol actual, i en relació a Catalunya i la seva cultura, la cosa ja no es contempla d’aquesta manera. La democràcia ha prestigiat l’espanyolitat cultural. L&#8217;Estat espanyol ja no és aquell territori subdesenvolupat d’on provenien els immigrants dels anys 1920 i 1960. Aquests nous immigrants porten consciència d’”espanyols” i no han vingut a buscar feina, sinó a desenvolupar la seva feina a un altre cantó de l&#8217;Estat espanyol. No són aquells treballadors, en la seva majoria del sud peninsular, amb un baix perfil de cultura espanyola i un més alt perfil de cultura regional. Els nouvinguts de la resta de l’Estat, ara aporten una espanyolitat rampant, fruit d’aquests darrers anys prestigiosos de la democràcia espanyola, a la qual hi hem contribuït, però que hem de ser conscients que no n’hem tret gaire profit, o ben poc, referit a la cultura catalana. Algú catastrofista fins podria opinar que en l’”operació democràcia”, i en relació a la cultura, hem perdut bous i esquelles. I si amb els espanyols ho tenim més cru que mai, no cal dir com ho tenim amb els nouvinguts sud-americans donat que la majoria d’ells sí que emigren per motius econòmics, i cal comprendre ¾més del que estem disposats a fer-ho¾ que són ben desconeixedors de la realitat cultural d’on venen a viure, i que des d’instàncies espanyoles es farà poc, o res, per informar-los. Per tant, i de moment, potser seria una bona estratègia deixar-nos de certes puritats i acceptar com a genuïnes totes les formes culturals catalanes de les quals disposem i que aquí hem tractat. Cal acceptar i defensar com a cultura catalana ¾mentre no s’expressi explícitament o implícitament el contrari¾ els “xonis”, els “xiquiliquatres”, els qui civilment es considerin catalans, sense marejar-los gaire amb pureses i genuïnitats; aquesta etapa, si ha de venir, ja arribarà. Cal defensar que Carmen Amaya (1913-1963) és una aportació genuïnament catalana al món de la cultura universal, com ho és Carles Santos (1940) i Estopa, un dels millors grups de pop català juntament amb Pau Riba (1948). I hem de continuar reivindicant, és clar, que Pau Casals (1876-1973) és un músic universal juntament amb Xavier Benguerel (1931), i que Mossèn Cinto Verdaguer (1845-1902) va ser un dels millors poetes europeus de la seva època, que si no va ser reconegut amb el Novel de literatura (encara que li hagués vingut ben justet) va ser perquè l&#8217;Estat espanyol sempre ha contemplat ¾i continua fent-ho¾ la cultura catalana com una cultura regional, que forma part, anecdòticament, de l’espanyola, o sigui, de la castellana. Aquesta última evidència és la dada contra la qual hauríem d’emprar tots els recursos possibles.</p>
<p>Més difícil sembla que ho hauríem de tenir amb les darreres migracions de persones del Magrib. En el cas dels magribins, per primera vegada, a la qüestió d’ordre cultural, s’hi afegeix la de la religió. I no tant sols pel fet de què segueixin una altra religió, sinó pel fet que les persones que la practiquen hi sostenen una relació molt doctrinària, que en aquest moment històric queda lluny del comportament de la gran majoria dels ciutadans europeus. Caldria tenir en compte, però ¾fet que massa sovint s’obvia, bé per desconeixement, bé per un inconfessat racisme¾ que la majoria dels magribins, obviant l’adoctrinament amb que segueixen els seus manaments religiosos, a nivell de temperament, estètica, relacions familiars&#8230; no són tant lluny de la generació dels nostres avis. Som tan mediterranis com ells, i ells ho són tan com nosaltres. El problema, però, resideix en, tal com exposa Olivier Roy (1949) a <em>La Santa ignorancia</em>,<a href="http://www.altresandalusos.org/wp-admin/post-new.php#_ftn3">[3]</a> per efecte de la globalització, els emigrants musulmans, un cop instal·lats entre els occidentals i lluny de la pràctica cultural nacional, perden molt més fàcilment la relació amb les seves cultures tradicionals (la marroquí, l’argelina&#8230;) i s’aculturalitzen amb molta més rapidesa que els naturals, suplint la cultura, la seva pròpia cultura, la tradicional, amb la religió, sobretot per la religió que difon el salafisme. Una pràctica religiosa que esdevindrà dogmàtica, que busca les essències per suplir aquella cultura tradicional abandonada, la qual sol trencar-se a partir de la segona generació. La majoria dels individus d’aquestes noves generacions, supleixen la cultura per la religió, adoptant, per donar-se resposta a necessitats culturals que ja no saben resoldre amb la tradició de pares i avis, la dita <em>street culture</em>,<em> </em>d’empremta nord-americana.<em> </em>Això passa en una Europa on la globalització també ha arrossega cap a la <em>street culture</em> grans contingents de joves genuïnament europeus. De moment, aquests últims no s’inclinen per la religió, però sí que ho fan, una part d’ells, cap a formes autoritàries i doctrinàries.</p>
<p>Per finalitzar, i només com un suggeriment, hem pregunto: podríem, nosaltres, per proximitat cultural (si ens ho creguéssim) intentar una altra sortida? Seria possible establir un diàleg (com ja ho fa alguna institució o com algun intent que s’ha dut a terme al Raval de Barcelona com el grup Rumbaamazigha o l’Orquestra Àrab de Barcelona) entre el que ens resta del que va ser una de les bases de la vella cultura catalana, la cultura andalusí hispana, per apropar-nos a la seva cultura, intentant trencar el fatal apropament d’aquestes noves generacions de ciutadans catalans a una religió doctrinària, fonamentalista, que tan els allunya de la seva vella cultura mediterrània? Tan vella com la nostra cultura mediterrània. Perquè el problema, un dels problemes, sembla que rau en una galopant aculturalització d’amplis sectors de joves, nouvinguts i vells residents.</p>
<p>Per concloure he de anotar que en aquest article no s’han abordat, perquè no era el seu espai, les respostes d’ordre polític a les qüestions exposades.</p>
<p>+ INFO</p>
<p>CANDEL, Francisco. <em>Els altres catalans. </em>Barcelona: Edicions 62, 2008.</p>
<p>MUNTANER, Ramon. <em>Crònica. </em>València: Generalitat Valenciana; Fundació Jaume II el Just, 2005.</p>
<p>ROY, Olivier. <em>La Santa ignorancia: el tiempo de la religión sin cultura. </em>Barcelona: Península, 2010.</p>
<p>DESTACATS</p>
<p>L’home contemporani és en cada etapa històrica el que conforma la cultura del seu temps</p>
<p>La cultura popular té un pòsit local o nacional que les singularitza i alhora l&#8217;universalitza</p>
<p>Catalunya ha estat una terra de pas, heretant tradicions i coneixements culturals de totes les migracions</p>
<p>Poques vegades hem vist tractada la realitat nacional catalana com una nació de sang, a l’estil germànic, i si ho han fet, han estat sectors poc representatius de la societat</p>
<p>Els emigrats dels anys 1960, per efecte del que s’ha anomenat l’ascensor social, avui són un tant per cent gens menyspreable de la població que s’identifiquen com a catalans</p>
<p>Si a l&#8217;assumpció civil de ciutadania catalana se la pretén fer coincidir amb una noció d’identitat cultural<em> </em>específicament catalana, es desencadena una complexa problemàtica</p>
<p>Avui existeixen uns ciutadans catalans de referències culturals específicament catalanes i uns altres ciutadans catalans de referents culturals diversos</p>
<p>Amb l&#8217;assumpció de la democràcia és quan ens ha estat més difícil assumir l’actitud cultural d’unes persones que venen de la resta de l’Estat però que no se senten immigrants</p>
<p>Cal acceptar i defensar com a cultura catalana els qui civilment es considerin catalans, sense marejar-los gaire amb pureses i genuïnitats</p>
<p>Bienve Moya – gestor cultural – bienve@bienve.cat</p>
<hr size="1" />
<p><a href="http://www.altresandalusos.org/wp-admin/post-new.php#_ftnref1">[1]</a> MUNTANER, <em>Crònica.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="http://www.altresandalusos.org/wp-admin/post-new.php#_ftnref2">[2]</a> CANDEL, <em>Els altres catalans.</em></p>
<p><a href="http://www.altresandalusos.org/wp-admin/post-new.php#_ftnref3">[3]</a> ROY, <em>La Santa ignorancia: el tiempo de la religión sin cultura</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.altresandalusos.org/2010/11/20/questions-de-cultura-questio-de-cultures/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Presumció, com d&#8217;altres</title>
		<link>http://www.altresandalusos.org/2010/09/08/presumcio-com-a-minim/</link>
		<comments>http://www.altresandalusos.org/2010/09/08/presumcio-com-a-minim/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 08 Sep 2010 20:59:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Moya Bienve</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura catalana]]></category>
		<category><![CDATA[llengua]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.altresandalusos.org/?p=562</guid>
		<description><![CDATA[El senyor Sala Martín, no sé si catedràtic de futbol o entrenador d’economia, (potser les dues coses alhora?) fa uns dies va fer saber (a qui ho deuria voler fer saber, em pregunto) va fer saber, que li el feien examinar de llengua catalana ell plegava, de la universitat és clar. A l’hora el senyor [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><a href="http://www.altresandalusos.org/wp-content/uploads/Sala-Martín1.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-565" title="Sala Martín" src="http://www.altresandalusos.org/wp-content/uploads/Sala-Martín1-225x300.jpg" alt="" /></a></p>
<p><a href="http://www.altresandalusos.org/wp-content/uploads/Sala-Martín1.jpg"></a>El senyor Sala Martín, no sé si catedràtic de futbol o entrenador d’economia, (potser les dues coses alhora?) fa uns dies va fer saber (a qui ho deuria voler fer saber, em pregunto) va fer saber, que li el feien examinar de llengua catalana ell plegava, de la universitat és clar. A l’hora el senyor Sala i Martín, aquest deliciós personatge, ens advertia que el que havien de fer per salvar el català era, senzillament, fer-lo atractiu. Jo, he suposar, que per donar-nos una mostra de la seva teoria, ell mateix es vesteix amb aquestes americanes encantadores que duu. Estic segur que gràcies a les atractives americanes del paio en qüestió, la meitat del professorat de llengua castellana de la universitat ja s’expressa amb un catalanesc digne del cronista Muntaner, oi? Llàstima que les atractives i catalanofiles americanes del senyor Sala i Martín deuen valer un collò de mico, i per aquesta petita anomalia pecuniària no tots estem en condicions de lluitar pel català amb les armes de l’atracció. Quina llàstima!</p>
<p>Continua explicant el ridicul Sala i Martin que “&#8230;la culpa de la poca atracció del català la tenen els immigrants arribats d’Espanya i l’Amèrica llatina”. Doncs no, ho sento senyor Sala i Martín, la culpa de què el català hagi perdut atractiu és de que la seva classe, l’alta burgesia catalana, la que regenta negocis i les finances, fa temps va deixar de tenir Catalunya i el català com espai nacional de referència, i si l’elit (sobretot l’econòmica) no usa el català, doncs quin atractiu poden sentir els immigrats, i fins i tot els naturals, per usar-lo? Això, és clar, afegit a les altres mil cabronades dels interessos (també d’ordre econòmic) espanyols per primar la llengua castellana per damunt del català. Tot lo altre són excuses de malpagador, dels senyors Salà i Martín que poblen la constel·lació catalana. I, encara, sobre això del provincianisme, com cony pot argumentar res sobre aquesta qüestió un individu que es vesteix al gust del segle XVIII.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.altresandalusos.org/2010/09/08/presumcio-com-a-minim/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

